POR SOBRETODO QUE NO NOS FALTE LA VIDA (Parte II)

 

Tejiendo redes

Delante de las varias necesidades que se recrudecen en medio de la pandemia, una estrategia toma más protagonismo: la fuerza de las redes en medio de las crisis.

El común denominador de las organizaciones sociales en la emergencia ha sido el trabajo en red. Líderes comunitarios que nunca bajan la guardia, locales de alimentos cercanos, empresas, instituciones y voluntarios, todos volcados en pro de apoyar, ayudar y acompañar a quienes pasan más necesidades.

En Bolivia, por ejemplo la Fundación UNISOL no ha parado de buscar la forma de tejer lazos para ir al encuentro de las personas más vulnerables; sus líderes comunitarios están a la orden del día acompañando a quien pasa momentos más difíciles y quienes trabajan diariamente allí idean todo tipo de iniciativas para recaudar fondos que puedan ayudar a solventar las necesidades más apremiantes. A principios de mayo lanzaron la campaña Todos podemos donar que ha sido acompañada por iniciativas de voluntarios como el concierto virtual realizado el 17 de ese mes.

También en Bolivia, en la Casa de los Niños, se han lazado diversas iniciativas sea colectivas que individuales. Ani Hernando, voluntaria milONGa, ideó una estrategia para recaudar fondos poniendo al servicio su experiencia profesional como especialista en Ejercicio físico y estilos de vida. Con esta propuesta y con el apoyo de muchos amigos, logró recaudar 1000 euros en menos de una semana los cuáles fueron destinados a apoyar a la comunidad que la recibió cuando en el 2018 hizo su voluntariado en Bolivia.

La SMF –Sociedad Movimiento de los Focolares- una de las organizaciones partner de milONGa está acompañando la atención de la emergencia en los proyectos Jardín Margarida y Quilombo do Carmo en Brasil. 287 familias de las dos comunidades han sido atendidas a través de la entrega de kits de emergencia y del acompañamiento personalizado a sus necesidades. Sin embargo, pese a que el número de familias que requieren atención ha ido disminuyendo, las situación de quienes la necesitan va empeorando, lo que implica tejer más redes para poder atender las necesidades más básicas e inmediatas pero también para acompañarse, animarse y ayudarse a crear nuevas ideas que permitan un mejor acompañamiento.

Por eso también sea desde la SMF como desde Sumá Fraternidad y de “Promoción Integral de la Persona para una Sociedad Fraterna” (PIP),  otra organización aliada de milONGa para el área mesoamericana, se ha iniciado un proceso de acompañamiento a las organizaciones sociales vinculadas con milONGa en aras de estar cerca, de compartir experiencias, de evidenciar necesidades y de sumar esfuerzos para atender la emergencia allí en las zonas vulnerables donde la pandemia golpea con más fuerza.

En Ciudad de México, Leslie Muñoz y sus amigos empezaron un voluntariado en línea “desde casa”, organizándose para el acopio y distribución de despensas semanales, en beneficio de familias, entre quienes están principalmente las madres solteras, los ancianos y las familias con miembros en enfermedad. La iniciativa, que está sumando también muchos adultos que están donando lo que pueden,  ha logrado también asistir a personas que carecen de dinero para comprar sus medicinas al no poder formar parte del Seguro Social.

Dentro el marco de esta campaña, hasta la fecha se entregaron más de 300 despensas, iniciativa que se incrementó durante la Semana  Mundo Unido (SMU) ya que se promovió un maratón solidario mediante el cual se participó en una corrida virtual donando para las despensas y recibiendo en cambio un diploma de fraternidad. La iniciativa forma parte de la campaña organizada por la Cáritas Nacional #FamiliasSinHambre #DonaDespensas. Todo esto para dar un sentido de comunión y testimonio de unidad en la asistencia a los más necesitados.

En el mismo tiempo se están distribuyendo tapabocas especiales para personas que tienen necesidad de mayor protección y material sanitario en algunos de los hospitales. Además se están buscando formas para recaudar fondos para el Centro Social Integral Las Águilas (Ciudad de México) o el Colegio Santa María (Puebla), instituciones que forman parte de la red de milONGa, donde la participación de los niños en las actividades educativas está en riesgo a causa de las graves consecuencias económicas y sociales causadas por el COVID-19 en muchas familias de escasos recursos.

Delante de este panorama, sin duda, en estos meses queda en evidencia la fuerza de crear redes, de tejer en conjuntos, de encontrar aliados, voluntarios que acompañen este camino que se descubre conforme pasan los días y las necesidades salen a flote.

Tú también puedes ser parte de esta red, de este tejido conjunto ¿te sumas?