ONGs milONGa. FAZENDA DE LA ESPERANZA

 

milONGa es un programa de voluntariado internacional con múltiples actores, cuyo rol es fundamental para asegurar que cada experiencia que se hace apunte a la generación de vínculos fraternos, a la reciprocidad e interculturalidad. Uno de ellos son las Organizaciones de la Sociedad Civil, escenarios que propician el intercambio entre las comunidades locales y los voluntarios.

Estuvimos en entrevistando a la Fazenda de la Esperanza en Brasil para conocer qué ha significado milONGa para esta organización. Esto fue lo que nos dijeron:

¿Qué significa milONGa para la organización social y para la comunidad con la que ustedes trabajan?

En el contexto actual en el que vivimos es muy difícil tener confianza en una sociedad egoísta y egocéntrica. Para el hombre contemporáneo es más cómodo preocuparse por sus propios intereses y por su seguridad. Pero en contraparte, surgen grupos de personas que se movilizan en actividades sociales dedicadas al servicio de los demás. Es el caso de tantos proyectos de voluntariado que, al igual que milONGa, buscan comprometer a los jóvenes de hoy en la construcción de una sociedad más unida y fraterna.

Para la Fazenda de la Esperanza es una satisfacción ser una de las ONG’s del Proyecto milONGa. Abrir las puertas de las más de 140 comunidades en 23 países, es una posibilidad de dar al joven voluntario la oportunidad concreta de convertirse en protagonista de la historia de tantas personas, y en el caso de la Fazenda de la Esperanza, de la vida de aquellos que están pasando por un proceso de recuperación de la dependencia química.

Queremos seguir creyendo que “toda vida tiene esperanza” y para eso contamos con la participación activa de los voluntarios milONGa.

¿Cuál es la contribución de los voluntarios milONGa para la ONG y para la comunidad?

Desde que iniciamos esta alianza entre el Proyecto milONGa y la Fazenda de la Esperanza hemos cosechado innumerables frutos. Los jóvenes que vienen a hacer una experiencia de voluntariado traen consigo unas ganas únicas de colaborar en las actividades realizadas día a día en la comunidad. Un simple gesto de caridad, una mirada, un abrazo y hasta la misma presencia del voluntario marcan una diferencia en la relación entre los jóvenes de la Fazenda de la Esperanza.

Eso hace que las dificultades encontradas en el idioma, la cultura y la adaptación sean transformadas en oportunidades para hacer el bien. De este modo, al tiempo que los voluntarios milONGa encuentran la oportunidad de ayudar al prójimo, también son ayudados a través del testimonio y convivencia con quienes están en recuperación. Es un verdadero intercambio de experiencias de vida.

¿Cuál es el plus de milONGa con respecto a otros programas de voluntariado?

Cada proyecto de voluntariado tienen una particularidad, pero en todos podemos reconocer el profundo deseo de colaborar gratuitamente con las necesidades de un individuo o grupo de personas. La diferencia del Proyecto milONGa es el hecho de acompañar al voluntario desde el momento mismo en que ese deseo nace, así como durante la experiencia de voluntariado y hasta después del regreso a la realidad que cada uno vive.

El joven es invitado a descubrir su propia identidad, el sentido de la vida y sobre todo a comprender su rol protagonista en la realización de una sociedad más humana.

Destacamos el compromiso del Proyecto milONGa de unir fuerzas con otros programas de voluntariado, creando una verdadera red de solidaridad.