Manifiesto por la paz, la unidad, la concordia y la fraternidad universal

 

UNIRedes/New Humanity

En el septuagésimo primer aniversario de la firma la Declaración Universal de los Derechos Humanos, cuando se celebra el Día Internacional de los Derechos Humanos y de la exhortación lanzada por la Asamblea General de las Naciones Unidas “a todos los pueblos del mundo”, como miembros de UNIRedes/New Humanity NGO, deseamos manifestar, ante la difícil situación que está atravesando nuestro continente por el no respeto y vulneración de estos derechos como por la existencia de redes de corrupción y criminalidad que los afectan, nuestro compromiso en:

  •  Unirnos en una red continental dispuesta a promover y crear verdaderos vínculos de colaboración capaces de aportar en la construcción de un mundo más justo, solidario y comprometido, para que los Derechos Humanos no sean un enunciado altruista sino una realidad vivida en el espíritu de la fraternidad universal;
  • Cultivar y difundir una cultura que suscite, respete, proteja y garantice la plena realización de la dignidad, la libertad y los derechos de las personas a lo largo de todo su ciclo de vida, ahí donde nos encontramos;
  • Trabajar incansablemente por fomentar y difundir en el mayor número de personas de nuestro territorio (país, Estado, provincia, municipio, población, comunidad) una conciencia firme y convencida del valor que, como ser humano, cada ciudadano posee.
  • Compartir experiencias, buenas prácticas, necesidades y talentos, como también recursos para la formación y capacitación de nuestros miembros, que nos permita un fortalecimiento recíproco sin barreras geográficas o idiomáticas, de tal manera que se apuntale la comprensión de que todos los seres humanos hacemos parte de una única familia;
  • Apoyar a todos aquellos que desean trabajar en conjunto haciendo más visibles y concretas la justicia y la fraternidad en el mundo, superando las condiciones indignas a las que están sometidos muchos seres humanos.
  • Generar opinión pública sobre las situaciones que van en detrimento de los Derechos Humanos, de la justicia, de la legalidad, de la paz, haciéndolas visibles a través de nuestras redes y medios, en todo el planeta.

Hacemos una exhortación y un llamado público a las instituciones gubernamentales, a las diversas organizaciones de la sociedad civil y a las personas que dan sustento a iniciativas de carácter social y ciudadano, para que nos unamos y compartamos esfuerzos a fin de contribuir a la construcción de un mundo en el cual los derechos inherentes a cada persona no sean violados, sino protegidos y garantizados plenamente.

Ante la grave situación que estamos atravesando, con un continente en llamas ante estallidos sociales de diferente índole deseamos también manifestar nuestra cercanía a cada uno de nuestros hermanos latinoamericanos que están sufriendo y padeciendo por causas sociales, económicas o políticas, de toda índole, por la implementación de políticas que muchas veces no dan respuesta a las grandes necesidades de las mayorías y sobre todo de las personas marginalizadas en la sociedad o que son considerados «descartables”.

Nuestra solidaridad para quien está junto a nosotros, pero también para aquellos que nunca veremos, para aquellos que concuerdan con nuestras ideas como para aquellos que difieren de ellas. Esto no nos impide declarar que el enfrentamiento y la violencia, aunque puedan encontrar sus justificantes, jamás resolverán los problemas. Sólo el diálogo, el acoger al otro incondicionalmente en sus anhelos y dolores, haciéndolos propios, nuestros, más allá de las variadas diferencias (ideas, etnia, edad, género, capacidades intelectuales y técnicas, etc.) es la única forma de encontrar la armonía, la paz y el pleno desarrollo de cada persona, como ser en relación con sus hermanos de la gran familia humana.

En definitiva, como UNIRedes/New Humanity NGO nos comprometemos a ser un canal de unidad del género humano, construyendo con nuestro esfuerzo de cada día una sociedad más fraterna, solidaria, comenzando por el metro cuadrado en el que nos toca vivir en el presente, con la conciencia de que cada fragmento contribuye a construir el enorme mosaico de luz y esperanza que debe ser la Nueva Humanidad unida como una gran familia.