Bolivia – un país lleno de hermosa naturaleza y diversidad cultural

 

Me llano Anja y tengo 25 años. El verano pasado busqué la posibilidad de hacer una experiencia nueva . Junto a Milonga fui a Sur América.

 

Mi paso de 4 semanas por Sant Cruz fue fantástico. Después de un vuelo de 15 horas desde Mónaco hasta Santa Cruz, llegué al aereopuerto. Estaba cansada y llena de pensamientos -¿qué pasará? ¿cómo será la famiglia con la que vivieré? ¿cómo podré ayudar?.

José, el padre de la familia, me recibió en el aereopuerto , y allí todos mis pensamiento se fueron por un momento. Fuimos juntos a la casa de la familia que me acogería; todos sus miembros fueron muy cordiales y abiertos hacia mí. De esta forma tuve un gran inicio de mi experiencia en Santa Cruz.

 

La primera semana fue un poco complicada para mí porque mi español no era tan perfecto como pensaba, pero la familia con la que vivía me enseñó y ayudó en los momentos en que no lograba entender. Practiqué mucho y mi español fue mejorando.

Durante mi estadía en Santa Cruz trabajé en un jardín de niños que quedaba cerca a la casa de la familia. El jardín fue contruido por el Movimiento de los Focolares. Me impacto mucho conocerlo. Reina, la madre de la familia que me hospedaba es la directora del jardín. De verdad que es un gran proyecto.

En el jardín los grupos de niños son muy grandes; en un salón pueden haber entre 20 y 30 niños. Los primeros días fue muy dificil tratar de entender a todos los niños, pero fue una experiencia muy bonita porque los niños están llenos de amor y buscan que les estés cerca- Todos los días me recibían  con un fuerte „anja“ e cuano estaba con otro grupo me preguntaban cuando regresería con ellos. Fue muy impresionante ver que a los niños no les importan ni dónde vienes ni que color de piel tienes.

 

A los niños les encantaba el hecho que yo no me pareciera a ellos. Amaban mi piel blanca y cada día me preguntaban de dónde venía y sobre mi familia. Se interesaban en mi vida. Para mi fue muy fuerte ver como las personas pueden tener un corazón abierto hacia otras personas de diversos continentes y países.

De verdad fue muy lindo el periodo que pasé en Santa Cruz y también en Cochabamaba, donde estuve solo por 4 días cuando fui a visitar a otras voluntarias preovenientes de Italia (Chiara, Cecilia y Monica).

Fue muy duro y trsite despedirme de todos el último día en mi último día en Santa Cruz. Aprendí muchas cosas sobre distintas culturas, y a apreciar muchas cosas de Alemania, a ser feliz con las cosas simples y a disfrutar cada momento.

 

Cada día, cuando regresaba del trabajo estaba muy cansada pero quería quedarme a compartir con la familia que me hospedaba y jugar con sus hijos, por eso decidía quedarme con ellos todos los días. Quería disfrutar cada momento con ellos porque seguramente esta será la única vez en mí vida que vivire con otra familia; fue la mejor decisión que pude tomar.

Para mí fue muy impresionante ver cómo los niños necesitan pocas cosas para jugar. Los nietos de Reina y José, por ejemplo, jugaban todos los días con las canicas y no tenían necesidad de más.

Después de mi estadía de 4 semanas en Santa Cruz tuve la posibilidad de hacer un viaje por Bolivia; y fue un regalo para mi ver  una naturaleza tan bella, encontrar personas diferentes e iinteresantes, y comer muchas comidas buenísimas. Me gustó mucho el tiempo pasado en Bolivia. Cada vez que tenga la posibilidad de regresas, lo haré seguro.