5 años aprendiendo a bailar la milONGa de la fraternidad (III parte)

 

Hemos llegado a la última entrega de la historia milONGa. Anteriormente hemos explorado sus inicios, las circunstancias que motivaron su creación, la propuesta con la innovó el programa y algunos de los momentos más importantes de estos 5 años, pero ¿Qué hay en el futuro de milONGa?

Ahora les proponemos recorrer el hoy del programa y vislumbrar algunas de las propuestas que milONGa quiere desarrollar en el corto plazo.

 

¿Cómo es el programa hoy?

milONGa hoy es un programa de servicio y formación social con un gran potencial, por un lado gracias a la amplia red de organizaciones que ponen la fraternidad en acción, con las que tenemos contacto en los 5 continentes, algunas de las cuales han adherido poco a poco al proyecto;  por tanto, tenemos  grado de expansión exponencial.

Por otro lado, milONGa hoy es una plataforma de sensibilización social desde una óptica dialógica que tiene una identidad intercultural clara, que además  fomenta lazos que se tejen y perduran más allá de la experiencia en sí; por lo tanto, es un espacio en el que se puede dar sentido y trascendencia a la propia vida. Basta conocer alguna de las historias de los jóvenes que han pasado por el programa.

Y ¿Cuáles son las perspectivas para el 2021 y para el futuro de milONGa?

Este año queremos concentrarnos en celebrar estos 5 años lo que incluye varias iniciativas que renovarán algunos aspectos del programa.

Estamos cerrando una etapa importante del diseño del proyecto, renovaremos el sitio, ya que estamos en otra etapa. Vamos a seguir multiplicando las oportunidades de encuentro, para multiplicar los lazos de fraternidad, de paz, de amistad entre personas y entre pueblos. En los tiempos que vivimos, la esperanza más que nunca es necesaria, creemos que este baile social e intercultural es una semilla que la fructifica. Lazos de solidaridad, de hermandad son fundamentales para construir futuro, seguir favoreciendo estos puentes entre pueblos y compartiendo experiencias de personas que más allá de las dificultades están dispuestos a arriesgarlo todo por el otro.

Esperamos además que la pandemia nos permita poder habilitar nuevamente el voluntariado presencial y promover otros espacios de intercambio que prontamente estaremos lanzando.

Con esta tercera entrega concluimos el recorrido por la historia de milONGa; una historia que se sigue escribiendo con el aporte de tantos voluntarios/as, organizaciones sociales y comunidades que continúan sumándose a este baile intercultural.