“No era solo ir a ayudar, sino entender cómo ellos podían ayudarme” – Crónica Jennifer

 

Por Manuel Nacinovich

 

Cuando Jennifer se puso en contacto con milONGa para hacer una experiencia de trabajo social, no se esperaba el viaje que hizo. En Perú, su país, ya tenía un recorrido en el ámbito social y sabía de qué se trataba este tipo de acciones. Así que el siguiente paso que decidió dar era fuera de sus tierras. Y Brasil fue el candidato elegido. Allí, la Sociedad del Movimiento de los Focolares la esperaba para poner manos a la obra. Su idea de voluntariado, cuenta ella, era dar ayuda. Lo que no esperaba era recibirla.

⇒ ¿Qué es lo primero que se te viene a la cabeza cuando piensas en tu experiencia en Brasil?

El hecho de sentirme en familia. Yo solo estuve dos meses, pero sentí que conocía a las personas de toda la vida. Otra de las cosas que también puedo resaltar sobre eso es la introspección. Allí empecé a pensar en aquello en lo que necesito mejorar, y sobre todo en las que yo debo mejorar para así poder ayudar a otras personas.

⇒ ¿Qué de todo lo que fue ocurriendo durante la experiencia, no te esperabas?

Yo trabajé varios años en voluntariados y me inclino mucho por el tema sanitario. Cuando pensaba en ir a Brasil, imaginaba que iba a ser de una determinada manera, que me iban a decir determinadas cuestiones, que iba a hacer determinadas tareas. Pero algo que me gustó mucho, y no esperaba, fue el tema de pensar en mí. No era solo ir a ayudar, sino entender cómo ellos podían ayudarme. Se trataba de pensar en cosas que no había pensado sobre mí por haber estado muy enfocada en el tema humanitario y de ayuda social. Creo que fue como… detenerme y analizar. Pensaba que solo era ir a ayudar. Pero no. Hasta hoy lo recuerdo.

⇒ O sea que en la experiencia de milONGa también hay un camino muy personal que uno va a haciendo

Sí. A mí me impresionó. Yo esperaba despojarme de pensar en mí y empezar a hacer. Fui con esa mentalidad y me sorprendió el “no, también queremos que trabajes en ti, que te conozcas”.

⇒ ¿Qué fue lo primero que te sorprendió cuando llegaste a Brasil?

Encontrarme con personas de otro país que tienen otra estructura, parecida a la mía porque también eran sudamericanos, pero diferente. Me sorprendió que, aun así, pudiera familiarizarme mucho con ellos, conectarme y sentirme cómoda estando ahí.

⇒ ¿Te acordás de alguna anécdota en particular?

Una vez fuimos a visitar hogares donde personas con adicción a las drogas y al alcohol estaban llevando adelante un proceso de recuperación y desintoxicación. Fue la experiencia que más me gustó. Hablar con ellos. Me gustaron muchos sus historias. Algunas eran muy tristes, y recuerdo que me hacían pensar en lo afortunada que he sido a lo largo de mi vida.

⇒ Elegiste hacer la experiencia de voluntariado en Brasil porque se relaciona con la gestión de proyectos sociales, que es en lo que vos te formaste. ¿Cómo influyó esa experiencia de voluntariado en tu vocación profesional?

Abrió mucho mi visión de lo que quería hacer hacia algo más grande. Me dio muchas ideas sobre cómo podría ayudar y tomar lo que se está haciendo en Brasil para hacerlo aquí en Perú, donde vivo. Y, además, la experiencia reforzó mucho mi vocación. Me di cuenta de que esto es lo que quiero hacer, es donde me siento muy feliz.

 

Puedes ver el video de la crónica de Jennifer en nuestro perfil en instagram @milonga_project